La respuesta de la República Dominicana en materia de políticas macroprudenciales ha sido importante y decisiva, porque ha permitido prever riesgos adversos que hubiesen podido afectar la economía.
Actualmente el país cuenta con el marco teórico y normativo adecuado para poder afrontar los diversos riesgos que amenacen la estabilidad del sistema financiero dominicano, en la medida en que un entorno internacional incierto afecte las condiciones financieras locales. Esto, a los fines de implementar las políticas macroprudenciales que la Junta Monetaria, como autoridad macroprudencial competente, estime pertinente aplicar para salvaguardar no solo la estabilidad macroeconómica, sino la estabilidad del sistema financiero de la República Dominicana.
Así lo asegura el consultor económico del Departamento de Regulación y Estabilidad Financiera del Banco Central de la República Dominicana, Osvaldo Lagares, en el documento “Importancia de las políticas macroprudenciales en momentos de incertidumbre en la economía mundial”, publicado en el espacio Página Abierta de esa institución monetaria.
En ese sentido, Lagares, resalta que como resultado de los trabajos de investigación y desarrollo en materia de política macroprudencial, y en base a los resultados presentados, las autoridades monetarias y financieras del BCRD presentaron a la Junta Monetaria la propuesta del esquema operacional de políticas macroprudenciales a ser implementado por la Administración Monetaria y Financiera, en base a las disposiciones legales del artículo 227 de la Constitución de la República, así como de la Ley 183-02 Monetaria y Financiera de 2002.
En ese orden, el consultor argumenta que la Junta Monetaria dictó su Cuarta Resolución de fecha 20 de diciembre 2017, mediante la cual creó el primer Comité de Políticas Macroprudenciales y Estabilidad Financiera del país, integrado por funcionarios tanto del Banco Central como de la Superintendencia de Bancos, estableciendo así el marco institucional de políticas macroprudenciales.
Explica que el Comité de Políticas Macroprudenciales y Estabilidad Financiera tiene por objeto examinar el riesgo sistémico y la estabilidad del sistema financiero de la economía dominicana, a fin de definir y proponer a la Junta Monetaria, como organismo superior de política monetaria y financiera, las políticas macroprudenciales necesarias para promover y mantener la estabilidad de dicho sistema.
Asimismo, este Comité tiene las funciones de definir los anteproyectos de creación y modificación de los instrumentos de política macroprudencial que se consideren necesarios para prevenir, reducir y administrar los riesgos globales que amenacen la estabilidad macroeconómica y financiera de la economía dominicana.
Lagares asegura que estas reformas han puesto al país a la vanguardia en materia de políticas macroprudenciales.
Agrega que, al igual que el Banco Central Europeo, el Banco de Inglaterra, el Banco de España, el Banco de Brasil y la Reserva Federal de los Estados Unidos, entre otros, el Banco Central de la República Dominicana permanece atento y vigilante ante la reciente evolución de riesgos globales y los desbalances financieros locales e internacionales.
¿Cuáles son los diversos riesgos globales?
Entre los diversos riesgos que amenazan la estabilidad del sistema financiero dominicano, el consultor del BRCD señala la escalada de las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, a lo que se ha añadido el de una desaceleración derivada del cierre parcial del gobierno estadounidense, así como los procedentes de posibles aumentos en los precios internacionales del petróleo y alzas en las tasas de interés reales a largo plazo en los mercados financieros internacionales.
Entre los diversos riesgos que amenazan la estabilidad del sistema financiero dominicano, el consultor del BRCD señala la escalada de las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, a lo que se ha añadido el de una desaceleración derivada del cierre parcial del gobierno estadounidense, así como los procedentes de posibles aumentos en los precios internacionales del petróleo y alzas en las tasas de interés reales a largo plazo en los mercados financieros internacionales.
Añade que de seguir profundizándose estos riesgos, los mismos podrían afectar negativamente el crecimiento económico mundial y la estabilidad del sistema financiero internacional.
Señala que en el contexto de una eventual desaceleración económica global, mayores restricciones al comercio internacional, y auge de políticas económicas populistas en varios países, los déficit fiscales y comerciales de algunas de las principales economías avanzadas y emergentes podrían deteriorarse aún más, presionando los mercados de deuda y de divisas, aumentando las primas por riesgos de inversión, y generando volatilidades en los mercados financieros internaciones, a medida que los flujos de capitales se dirijan hacia aquellas economías que sean relativamente más estables macroeconómicamente.
Por consiguiente, a partir de la crisis financiera global de 2008, las políticas macroprudenciales han cobrado una importancia trascendental en los círculos de política económica, y por tanto el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco de Pagos Internacionales (BIS), el Banco Mundial (BM) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OECD), recomiendan a los países la aplicación de estas políticas.

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